A las montañas y a las colinas
A las montañas y a las colinas
A los barrancos, a los valles, a las ruinas
Desbastadas y las ciudades abandonadas.
Durante el transcurrir de la vida
Caras vemos y corazones no sabemos
Muchos ya se han ido, en está sociedad errante,
Sin ser reconocido, ni querido, sin rumbo se han perdido, entre tanta agonía han desaparecido.
De acuerdo a sus experiencias vividas
Su explicación no es razonable
Para encontrar sentido a la vida
Se enceguese el hombre
Hacia una posibilidad de vivir sus días
A las montañas, las colinas, los barrancos
A los valles, a las ruinas desbastadas
Y a las ciudades abandonadas
Al observar las estrellas imagina
Que es un nuevo día.